Glarual Ecoshop fue uno de esos proyectos que se sienten antes incluso de entenderlos del todo.
Una tienda dedicada al cuidado menstrual, sí, pero también un espacio pensado desde la escucha, la cercanía y el deseo de acompañar a otras mujeres en una relación más consciente con su cuerpo.
Detrás hay una mujer luminosa, fuerte y profundamente amable. Alguien que llegó a Galicia buscando una vida con menos ruido y creó, desde ahí, un pequeño refugio lleno de intención: productos elegidos con cuidado y una forma de estar que hace que el espacio tenga alma propia.
Fotografiar Glarual fue acercarme a todo eso: a los detalles, a la calma, a la fuerza tranquila de un proyecto nacido desde la experiencia y el cuidado.
Estas imágenes recogen un pedacito de aquel lugar y de la energía de quien lo hizo posible.